¿Qué está cambiando y qué va para adelante?
En los últimos meses, el panorama laboral en México está viendo varios cambios importantes impulsados por el gobierno federal y la Ley Federal del Trabajo (LFT). A continuación, desgloso los principales puntos:
- Salario mínimo
Desde el 1 de enero de 2025, se incrementó el salario mínimo general a $278.80 pesos diarios.
Este ajuste forma parte del esfuerzo por mejorar la capacidad adquisitiva de los trabajadores.
- La llamada “Ley Silla”
Una de las reformas concretas para 2025 ya en vigor es la que beneficia a quienes trabajan muchas horas de pie:
A partir del 17 de junio de 2025 entra en vigor esta reforma a la LFT que obliga a que, en puestos donde se labore de pie, el patrón provea sillas con respaldo o permita el uso de las mismas para las pausas o tareas que lo permitan.
Está dirigida especialmente a sectores de comercio, servicios, manufactura ligera.
Este cambio puede verse como un avance en ergonomía laboral y salud ocupacional.
- Reforma para trabajadores de plataformas digitales (“Ley Uber”, apps)
Un cambio muy relevante es la regulación del trabajo que prestan conductores, repartidores y personas que trabajan vía plataformas digitales. Algunos puntos clave:
Se modificó la LFT para crear un nuevo capítulo “Trabajo en plataformas digitales”.
Las plataformas como Uber, Rappi, DiDi entran en este esquema.
La entrada en vigor es escalonada: desde 23 de junio de 2025 la reforma principal, pero con plazos para implementar el aseguramiento social y demás.
El objetivo es dar más derechos: registro, recibos, contrato, remuneración, seguridad social.
- Reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales
Este es uno de los cambios “mayores” en intención, aunque aún no está completamente operativo:
La idea es reducir la jornada laboral máxima de 48 h a 40 h semanales, distribuidas en cinco días.
Pero atención: la reforma aún no está aprobada plenamente y según declaraciones oficiales no estaría en la agenda para su aprobación este 2025.
En cuanto al cronograma: se contempla gradualidad, con participación de sindicatos, empleadores y gobierno.
- Plazos e implementación
Algunas reformas ya vigentes (como la Ley Silla).
Otras en periodo de transición (trabajo en plataformas digitales).
Las más ambiciosas (jornada de 40 h) en etapa de propuesta y diálogo, aún con fecha de aplicación a futuro.
El reto mayor será la coordinación entre empresas, trabajadores y autoridades para que las reformas realmente se apliquen de manera concreta.
- ¿Por qué importa? ¿Cuáles son los impactos potenciales?
Mejoras en condiciones de trabajo: menos jornadas extenuantes, mejores asientos para quienes están de pie, reconocimiento de derechos en economía digital.
Mayor formalización: los trabajadores de plataformas, muchas veces informales, ahora tendrán mayor protección.
Costos para empleadores: requerimientos de infraestructura (sillas, pausas), contratos, seguridad social, adaptaciones para empresas de plataformas e incluso jornadas menores podrían afectar modelos de negocio.
Tiempo de adaptación: las empresas deben prepararse, los sindicatos y trabajadores tienen trabajo para entender los cambios, y el gobierno debe supervisar el cumplimiento.
- Riesgos y retos
Que la reforma no se aplique de forma homogénea: empresas grandes vs pequeñas, economía formal vs informal.
Que los plazos de implementación sean tan largos que el efecto real tarde en sentirse.
Que los costos para empresas lleven a efectos adversos (por ejemplo: menor contratación, más automatización, mayor informalidad).
Que los trabajadores no conozcan sus derechos o no tengan mecanismos para hacerlos valer.
En resumen
Sí, México está en un momento de transición relevante en materia laboral. Las reformas ya vigentes (como la Ley Silla y la regulación de plataformas digitales) marcan avances concretos. Otras, como la reducción a 40 h semanales, aún están en negociación y transición. Para trabajadores y empleadores significa estar atentos, informarse y prepararse para que estos cambios se traduzcan en beneficios reales o al menos, que se cumplan los derechos que la ley promete.

