En un mundo donde muchos siguen peleándose con el home office, el tráfico eterno y los correos que “solo te toman cinco minutos”, existe un grupo selecto de trabajos que no solo pagan las cuentas… sino que además la gente los disfruta. Sí, en México también hay empleos que parecen más anécdota que chamba, más historia de sobremesa que jornada laboral.
Estos son algunos de los puestos más divertidos, curiosos y genuinamente disfrutables que existen en el país y que demuestran que a veces sí se puede vivir de lo que te apasiona (o al menos de lo que te saca una sonrisa diario).
1. Catador de helados: el sueño que sí se cumple
¿Te imaginas que te paguen por probar helado? Aquí no hay “roles”, hay cucharitas. Los catadores de helado trabajan en empresas de alimentos para probar sabores, ajustar recetas y decidir si algo merece llegar al súper o quedarse como leyenda urbana.
Requisitos: paladar fino, resistencia a la azúcar y un compromiso serio con la felicidad.
2. Diseñador de experiencias en parques temáticos
Desde los creativos de Six Flags hasta los magos detrás de recorridos inmersivos, estos especialistas combinan ingeniería, guionismo, psicología y una buena dosis de adrenalina. Su chamba: hacer que la gente grite, ría o sude frío… pero con estilo.
3. Entrenador de perros: la vida con lomitos
En este trabajo, tus clientes nunca llegan de malas. Los entrenadores caninos viven entre colitas moviéndose, premios, juegos y el eterno aroma a croquetas. Además, ayudan a que familias y adoptantes convivan mejor con sus mascotas. Una mezcla perfecta entre paciencia, cariño y buena vibra.
4. Productor de festivales y conciertos
Sí, hay estrés. Sí, hay llamadas a las 3 a.m. Pero también hay backstage, música, food trucks, energía colectiva y la satisfacción de ver a miles de personas vibrando con algo que tú ayudaste a montar. Quienes trabajan en producción de eventos viven al límite… pero felices.
5. Probador de videojuegos (Game Tester)
Un clásico moderno. En México, varios estudios y publishers necesitan testers que pasen horas jugando para encontrar errores, medir experiencia de usuario y dar retro. No es solo sentarse a jugar: es analizar, documentar y tener ojo de halcón. Pero oye… sigue siendo jugar.
6. Guía turístico gastronómico
Si te gusta comer, caminar y platicar, este trabajo es básicamente un cheat code. Los guías de tours gastronómicos prueban antojitos, cuentan historias de barrio y acompañan a turistas a descubrir joyas culinarias. Una chamba deliciosa (literal).
7. Curador de museos y experiencias digitales
Arte, tecnología y storytelling. Los curadores deciden qué se expone, cómo se cuenta y cómo se logra que el visitante se enganche. No solo trabajan con piezas históricas: hoy también manejan NFTs, instalaciones interactivas y recorridos digitales. Chamba fina y creativa.
Conclusión
México no solo es tierra de “puestos godínez” y vacantes clásicas. También es un país donde la creatividad paga, la diversión es parte del contrato y los empleos pueden ser tan peculiares como emocionantes. Tal vez la chamba ideal sí existe… y quizá está más cerca de lo que creías.

