Hubo un tiempo en el que estudiar, conseguir un título y “asentarse” profesionalmente parecía suficiente. Hoy, ese modelo quedó archivado junto con los faxes y los organigramas eternos. En un mercado laboral que se mueve más rápido que los cambios de algoritmo, el desarrollo continuo de habilidades se volvió una condición básica para seguir siendo…
