La Generación Z está entrando al mundo laboral como un terremoto silencioso: disruptiva, hiperconectada y con cero tolerancia a lo “de siempre”. Para muchas empresas, entenderlos es casi un deporte extremo; para otras, una bocanada de aire fresco en medio de procesos pesados y culturas en piloto automático.
Lo cierto es que los jóvenes…
