En el mundo del reclutamiento hay deadlines… y luego están los deadlines mágicos: esos donde el jefe aparece con cara de urgencia cósmica y suelta la frase que quita años de vida: “Necesito esta vacante cubierta ASAP… y mañana quiero ver CVs.”
Respiras. Sonríes. Maldices por dentro. Y activas tu modo reclutador ninja.
Porque aunque el reloj te traicione, hay un proceso inteligente (y bastante realista) para entregar algo digno sin perder la cordura o al menos no tanto.
Aterriza la vacante, aunque el jefe no sepa lo que quiere
Antes de correr a LinkedIn como si fueras bombero en incendio… pausa.
Hazle tres preguntas clave a tu jefe:
- ¿Qué problema resuelve esta posición? (Para saber qué tipo de persona realmente necesitas.)
- ¿Qué es indispensable y qué es “deseable”? (Para que no quiera un Full Stack Ninja Senior por 12 mil pesos.)
- ¿Cuál es el deadline real? (Porque “mañana” suele significar “quiero sentir que avanzamos”.)
Un brief decente te ahorra horas de perfiles basura.
Arma un pitch irresistible de la vacante
Si tú no te la crees, los candidatos menos.
Genera un mensaje seductor, directo y con personalidad, algo como:
“Estamos buscando a quien mueva las piezas clave de X área. Equipo chido, reto real y crecimiento sin drama.”
Porque sí: el copy también recluta.
Lanza la red: busca en caliente, no en frío
Olvídate del post pasivo. Para una entrega express necesitas:
- Búsqueda booleana rápida
- Grupos especializados
- Tu base histórica (Sí, esos candidatos que te dijeron “ahorita no, joven” pero estaban buenos.)
- Referidos (Benditos sean los referidos.)
Aquí no hay poesía: solo acción.
Filtra como si fueras juez de casting
Con el tiempo tan apretado, revisa:
- Ajuste mínimo al perfil
- Experiencia clave
- Disponibilidad salarial
- Señales de humo (CV dudoso, job hopping extremo, skills inflados)
Tu misión: armar una shortlist presentable pero realista.
Entrega CVs… con contexto
No mandes los CVs en frío. Añade una mini ficha técnica por cada candidato:
- Por qué lo estás recomendando
- Puntos de riesgo
- Expectativa salarial
- Disponibilidad
Eso hace que tu jefe vea estrategia, no desesperación.
Propón un plan B (porque siempre pasa algo)
Incluye al final:
“Si mañana quieres entrevistas, tengo candidatos precontactados.”
Así administras expectativas… y pareces mago.
No, no siempre vas a encontrar al candidato perfecto en 24 horas. Pero sí puedes entregar una shortlist sólida, profesional y demostrar que, aunque el jefe tenga prisa, tú tienes método y oficio.

